Historia de amor y tragedia de la Flor de Cempasúchil

La Flor de Cempasúchil
El vocablo proviene del náhuatl "Cempohualxochitl". Esta es una palabra compuesta por cempohuali, que es el número 20, y Xochitl, que significa: flor. Unidas estas dos palabras son "20 flores" o "flor de 20 pétalos"; aunque también puede traducirse como "muchas flores".

La primera vez que aparece en un documento es en el siglo XVI, dentro del Códice Fiorentino. Allí se señala que su uso era ceremonial y estético.
Para los Mexicas, las flores tenían un significado particular, se asociaba al sol, por eso las usaban como adornos en sus tumbas, ya que creían que éstas guardaban la tibieza del día y su aroma guiaba a los muertos.
Actualmente en la ofrenda de día de muertos se usan para adornar el altar y sus pétalos sirven para marcar el camino hacia la ofrenda y las almas que regresan no se pierdan.
En nuestra investigación encontramos 2 leyendas sobre cómo nace esta flor.
La primera cuenta la historia de amor entre dos jóvenes Aztecas, Xóchitl y Huitzilin. Su romance inicia siendo niños, cuando se divertían jugando juntos y disfrutando de los alrededores de su pueblo. Con el tiempo, el amor florece entre los dos.
Todas las tardes subían a lo alto de la montaña a llevarle flores a Tonatiuh, el dios sol, él parecía sonreírles desde las alturas ante la ofrenda de los enamorados, y ellos juraron amarse por siempre, incluso más allá de la muerte.
Llegó la guerra y los jóvenes amantes se separaron, Huitzilin tuvo que marchar a luchar. Al poco tiempo llegó la triste noticia de que Huitzilin había muerto. Xóchitl sintió que su corazón se quebraba de dolor.
Subió por última vez a la montaña y le imploró a Tonatiuh, el dios sol, que la uniera por siempre con su amor. Al ver el dolor de la joven, Tonatiuh lanzó un rayo que al tocar a la joven la convirtió en una una hermosa flor, de colores intensos como los rayos del sol. Al poco tiempo llegó un colibrí que amoroso se posó en el centro de la flor que se abrió al instante en 20 pétalos con un intenso y misterioso aroma. El colibrí era Huitzilin, de esta forma, los enamorados estarán siempre unidos mientras exista la Flor de cempasúchil y colibrí.

Otra de las leyendas, cuenta que en un valle vivía una hermosa joven llamada Xóchitl. Tal era su belleza que el Sol quedó prendada de ella desde la primera vez que la vio. Todos los días, el Sol la seguía desde su casa hasta la orilla del río, donde Xóchitl pasaba horas sentada peinando su hermosa y larga cabellera.

Un día, el Sol decidió bajar a la tierra en forma humana y conquistar el corazón de Xóchitl. Así que por la tarde, después de haber calentado y darle luz a la tierra bajó al valle. Se acercó a donde vivía su amada Xóchitl, se presentó ante ella con el nombre de Tonatiuh y la joven quedó encantada de aquel hombre apuesto, decidió aceptar su invitación para verse al atardecer.
Así pasaron 20 noches donde los enamorados se veían y se profesaban su amor. Vivían atardeceres de felicidad pero también amaneceres de tristeza por la despedida. Tonatiuh, el Sol, siempre cuidaba de su amada durante el día desde su trono en el cielo; pero Xóchitl sintió curiosidad y decidió preguntarle sobre su origen, Tonatiuh le dijo que venía de un lugar muy lejano y le pidió que no preguntara más.
Xóchitl no se conformó, así que decidió seguir a Tonatiuh cuando tomó su camino de regreso, Cuando el Sol llegó a una pequeña colina, se despojó de su forma y vestimenta humana y apareció el astro rey con todo su resplandor rumbo al cielo. Xóchitl se quedó y comenzó a correr sin saber hacia dónde se dirigía y cayó a un barranco donde perdió la vida.
El Sol desde las alturas, buscó a Xóchitl en el río, en su casa, buscó por todas partes hasta llegar al barranco donde encontró el cuerpo sin vida de su amada Xóchitl. Su dolor fue grande, pero sabía que no podía revivirla, lo único que pudo hacer fue acariciarla con un rayo de luz y fue en ese momento que una lágrima de sus ojos cayó en la frente de Xóchitl y ahí surgió una flor amarilla con veinte pétalos.
Estas son las dos leyendas de la flor que se conoce como cempasúchil. la "flor de muerto" que simboliza el triunfo del amor sobre la muerte, la luz en la oscuridad.
Los invitamos a que sigan nuestros podcasts, de Destellos de cultura, que en el mes de octubre estarán dedicados a México y su peculiar visión de la muerte...
Hasta la próxima...